Capitulo 5 – DESPACHO CARRERA OROZCO

DESPACHO CARRERA OROZCO

Los Cuatro Acuerdos 

Uno: No Supongas 

No des nada por supuesto. Si tienes DUDA, aclárala. Si SOSPECHAS, pregunta. 

Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma y que no tienen FUNDA… 

Dos: Honra Tus Palabras 

Lo que sale de tu boca es lo que eres tú. Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; y si no te honras a ti mismo, no te amas. 

Honrar tus palabras es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces. Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo. 

Tres: Haz Siempre lo Mejor 

Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte ni arrepentirte de nada. 

Cuatro: No te Tomes NADA Personal 

Ni la peor OFENSA. Ni el peor DESAIRE. Ni la más grave HERIDA. 

En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a sí mismo. 

Pero el problema es de ÉL y no tuyo. 

“Cuando miremos con ojos de niños, tal vez entenderemos como es este juego de vivir y evolucionar.” 

“El amor es la mejor música en la partitura de la vida. 

Sin él serás un eterno desafinado en el inmenso coro de la humanidad.” 

 * Roque Schneider 

“Ámame cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito” 

 * Proverbio Chino+ 

Pues en realidad fue mi primer empleo formal. después de que me inicie como acarreador de ladrillos con un constructor cuyo nombre no recuerdo. 

Continue como mecanógrafo con mi tía Margarita escribiendo los domicilios de personas interesadas en comprar los productos de una oficina donde ella trabajaba, aprendí mecanografía en las Academias Vázquez 4 pesos mensuales clase diaria. 

Fui después office boy en una agencia aduanal de Don Leoncio Fernández donde sus hijos el Lic. y su hija la señorita Fernández trabajaban y ahí en la agencia aprendí a subir a camiones, tranvías y hasta taxis cuando la urgencia era mucha. 

Finalmente, en tercero de la escuela de comercio y administración de la c.u.  que inauguramos en el 1954 una tarde un amigo apellidado Monroy cuyo nombre no recuerdo. Me consulto: oye y te agradaría trabajar ya en un despacho de contadores para ir practicando lo que aquí estamos estudiando: me quede pensando y le dije que sí con mucho gusto y gratitud si me recomendaba. 

Bueno no solo te recomiendo, sino que te cedo mi puesto, 

Fui con él a la avenida Oaxaca 93 creo no estoy seguro de que ese era el número, pero estaba a media cuadra de la fuente de la Cibeles, replica de la que está en Madrid. 

Me presento con su tío el  c.p. Luis Carrera. Y me pregunto algunas cosas sencillas me acepto de inmediato porque mi amigo renunciaba un viernes y yo inicie el lunes siguiente.  La primera empresa fue–representaciones  guiva–

Inicie con entusiasmo por que ya era el fin del tercer año, y en cuarto asistiríamos a la escuela en la tarde y trabajaría en la mañana en el despacho. 

Me gusto la oficina porque estaba integrada por 3 áreas. 

1.-Leyes que eran abogados: el Lic Aguilar posteriormente director del departamento técnico de verificación de la secretaria de hacienda. Donde años después ingreso mama y estuvo un año completo. 

2.- Contadores. Don Luis Carrera y luego el Sr. Juan Orozco. Y varios estudiantes de contabilidad como yo, mi primer salario fue de 2 pesos la hora de labor así que trabajando de 8 a una ganaba 10 pesos diario, incluyendo los sábados desde luego. 

3.- Arquitectura con los arquitectos Ávila, Vaca y Carrera. 

Ahí trabaje y estudie, tres años y aprendí a hacer contabilidades de empresas como taxímetros alda y Fester de México (en sus inicios antes de hacerse nacional) 

Y auditorias en productos refrigerados en ciudad del Carmen en campeche, en una minera en san Luis Potosí y algunas más que no recuerdo bien. Pero si en techo eterno eureka que después ingrese como contralor.   

Desde luego aprendí a ver y leer conceptos importantes y básicos para el desarrollo profesional, con el contacto de clientes diversos que trabajaban intensamente y obtenían beneficios que ahora veía yo como reales no como simples ejercicios escolares. 

Mi experiencia ahí fue inmensamente productiva en el futuro próximo y lejano ya que aprendí a comportarme con energía, formalidad y comportamiento ejecutivo, mismos que vi aplicados por propietarios y directores de empresas, 

Luego de esos 3 años renuncié y fui al despacho de Don Gustavo Mondragón que en adición a su despacho era el contralor de CFE Comisión federal de electricidad. 

Y su práctica profesional independiente era muy apreciada. 

Gracias a eso pude una ocasión ir a una auditoria a un ingenio en Nayarit, el ingenio de puga que formaba parte del grupo de don Manuel Suarez. 

En fin, que el ingresar al despacho carrera Orozco me abrió la mente y la posibilidad de darme cuenta de lo importante que es conocer y aplicar un comportamiento ejecutivo con características de máxima eficacia conservando el respeto por los derechos humanos y el comportamiento formal y sensato para crear ambientes positivos para jefes y subordinados.  Esplendida enseñanza recibida y mejor aprovechada.   

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